El maltrato en el seno de la familia y sus mil formas

La gran mayoría de las personas simplifica el concepto de malos tratos y los resume en solo uno de sus muchos aspectos: la violencia física. Pero el maltrato adopta muchas caras, muchas, algunas pueden llegar incluso a pasarse por alto, porque son formas silenciosas y, por ello, a veces las más eficaces.

En el ámbito de la familia se pueden dar infinidad de circunstancias en las que la violencia en cualquiera de sus formas está presente, exclusivamente entre los adultos o teniendo como indefensos protagonistas a los más pequeños. El maltrato físico es el más evidente, el que deja marcas, el que se ve. Desde un golpe a un mordisco, a un empujón o a un pellizco, cualquier acción que implique daño y sensación de dolor puede ser considerada como una forma de maltrato físico.

En ocasiones los malos tratos adoptan otra forma que puede llevar aparejada violencia física: los abusos sexuales. Y al hablar de este tipo de malos tratos hay que referirse incluso en el ámbito de la pareja cuando se obliga a mantener relaciones no consentidas en un momento en particular. Y, lamentablemente, a veces son los menores, mucho más indefensos, quienes sufren los abusos por parte de familiares sin escrúpulos.

Otra de las versiones de los malos tratos es la violencia psicológica, terrible, porque no deja marcas físicas y puede llegar a pasar desapercibida. Gritos, insultos, menosprecios, críticas injustificadas e inmerecidas…hay miles de maneras de minar la autoestima de una personas solo con las palabras.

Y, sumado a todo lo anterior está el abandono o la desatención. No cuidar a un niño como se debe es una forma terrible de maltrato que puede dejarse secuelas físicas y psicológicas de por vida. No alimentarles, no cuidar su higiene no ofrecerle la atención médica necesaria o escolarizarle es una forma más de violencia familiar, una violencia que tiene mil caras que no siempre se ven.

El insulto, un tipo de maltrato demasiado extendido

En muchas ocasiones se ve como algo normal, es más, en España es bastante habitual utilizar el insulto, bien como desprecio bien como apelativo “supuestamente” cariñoso. Pero en cualquier caso hay que entender el insulto como lo que es: una forma de maltrato. De hecho se ha llegado a calificar este tipo de maltrato como “violencia invisible”.

Y es que el insulto puede provocar en la persona que lo recibe una tremenda inseguridad, porque no deja de ser un menosprecio, independientemente de la intencionalidad con la que se pronuncie. Se atenta contra su integridad emocional y, cuando el insulto es continuo o se recibe simultáneamente de varias personas, puede provocar serias consecuencias.

Es así porque no solo el objeto de los insultos puede sentirse infravalorado, sino que además puede ser una poderosa arma intimidatoria y de infringir sufrimiento e incluso sentimientos de culpa injustificados.

Hay que tener en cuenta otro aspecto: que cada persona recibe y valora los insultos de una manera diferente, porque su interiorización es algo completamente subjetivo. Tal vez haya quien sea capaz de ignorarlos, pero en general, son percibidos como un ataque.

La agresión verbal es siempre un tipo de violencia psicológica que puede ir socavando la personalidad de la víctima. Porque un insulto denigra, degrada, está dirigido a atacar a una persona por su lado más débil, tal ven por su apariencia física, por su madurez, su inteligencia o incluso su habilidad. El insulto daña emocionalmente, destruye la imagen de la persona, incluso su concepto de sí mismo.

Y lo peor de todo ello es que muchas veces se trata de insultos tolerados y justificados por otras personas. Llamar “gordi” a alguien con sobrepeso no es un mote cariñoso, por mucho que se intente hacer pasar por ello. Es un insulto en toda regla, encubierto para no parecer tan ofensivo, aunque seguramente la persona que lo reciba lo vea como lo que es: un ataque.

Tradiciones veraniegas… y bárbaras

A veces la hipocresía roza lo absurdo y es algo que se comprueba sobre todo en verano, cuando llegan las fiestas patronales y, con ellas, el momento de “disfrutar” de estas supuestamente tradiciones ancestrales que tienen como protagonistas a los animales. Y hablamos de hipocresía porque hay quien critica las corridas de toros pero, por ejemplo, apoya sin reparos los toros embolados. Sí esos a los que se colocan antorchas en las astas pero que según estas personas no sufren ¿no se asustan, no se ven de repente cegados, no se queman? Tal vez alguien debería hacer la prueba en propias carnes pera ver el resultado.

Pero aunque todo lo relacionado con los toros (encierros, suelta de vaquillas, el “toro de la Vega”, etc) es siempre lo más conocido, hay otras tradiciones que son auténticas barbaridades y que se siguen permitiendo…a veces algo “modificadas”, pero que no dejan de mostrar una crueldad innecesaria.

Vamos a ver solo algunos ejemplos. En Menorca, en las fiestas de San Juan, es tradición que jinetes den varias vueltas a una plaza a lomos de sus caballos, haciendo cabriolas. Hasta aquí nada criticable. Pero sí lo es que los animales se vean forzados a ponerse a dos patas entre una marea de gente alrededor jaleando e intentando tocarles. Seguro que vecinos y turistas se divierten, dudamos mucho que lo haga el animal.

Otro ejemplo, las carreras de gansos en municipios como Lekeitio. Los que corren no son los animales, que están colgados de las patas, son los mozos que a lomos de caballos tiran de los gansos con la abominable intención de arrancarles la cabeza. Hoy ya no se cuelgan gansos vivos, son previamente sacrificados, pero el espectáculo sigue siendo bárbaro.

Son solo dos ejemplos, pero las atrocidades que se comenten con todo tipo de animales durante las fiestas patronales de los pueblos españoles son muchas y de diversa índole. Atrocidades que, sin embargo, no se consideran por la ley como maltrato animal, eso queda para las mascotas, sencillamente incomprensible.

El horror del abandono de animales

Hay muchas formas de maltratar a un animal, y el abandono es una de las más crueles. Y lo es porque se trata de una lenta tortura que acabará, en el peor de los casos con una muerte más o menos rápida atropellado en una carretera, y en el peor en un centro de acogida en el que tarde o temprano será sacrificado.

No hay nada más ruin e inhumano que dejar a su suerte a un animal que ha estado cuidado, atendido al menos, que no ha visto más mundo que el hogar en el que vivía. ¿Qué puede pensar ese perro o ese gato que en un momento se ve solo, en un lugar que no conoce?

Y no, pese a lo que muchos piensen, no es un maltrato “menor” frente a un castigo físico, porque el abandono es una muerte lenta. Los datos son escalofriantes: cada año se abandonan en España 150.000 mascotas. Se trata sobre todo de perros (dos terceras partes), seguidos de gatos y otro tipo de animales que pueden ir desde hurones a galápagos, pájaros tropicales y últimamente cerdos vietnamitas.

La ley pena estos comportamientos desaprensivos, pero da la impresión de que no sirve de mucho, cuando las cifras son tan elevadas. Y erróneamente a lo que se cree, el número de abandonos no crece significativamente cuando llega el verano. La inconsciencia no tiene calendario.

¿Medidas a tomar? Extremar la vigilancia y aumentar las sanciones, desde luego. En España lo único que duele parece que es el bolsillo, de modo que los castigos en este sentido deberían ser ejemplares. Pero hace falta incidir en la concienciación, porque parece mentira que a estas alturas aún haya personas que compran un “perrito” sin darse cuenta de que va a crecer y la casa se puede quedar pequeña, o de que hay que sacarle a la calle. Muchos siguen creyendo que los animales son juguetes, pero son seres vivos, que sienten y sufren.

QUE PASOS HAY QUE SEGUIR SI ERES VÍCTIMA DE MALOS TRATOS

En primer lugar si eres víctima de violencia de género que es aquel tipo de violencia que engloba una serie de hechos por parte del agresor tales como controlación, insultos, aislamiento de la sociedad, realización de amenazas o agresiones físicas o psicológicas los pasos a seguir serán los siguientes:

-Una simple llamada puede ser la solución a todos los problemas de este tipo de víctimas, el teléfono 016 es un teléfono gratuito para la violencia de género, puede ser utilizado tanto por la propia víctima como por un tercero que conozca a otra persona que esté viviendo este tipo de situación. Además de ser gratuito este teléfono estará disponible las 24 horas todos los días del año, además un dato muy curioso es que llames las veces que llames al 016 es un número invisible que no aparecerá nunca en las próximas facturas del teléfono para no dar pistas al agresor de que su víctima ha llamado.

En el otro caso en el que exista algún signo de violencia física entonces el 016 desviará la llamada al 112.

El segundo paso es ir al centro de salud o hospital más cercano para proceder a que te realicen un estudio médico completo, si por ejemplo has sufrido una agresión de tipo sexual deberás comentárselo a los médicos para que éstos te realicen un estudio más específico.

En el caso de que sientas que en tu casa no estás segura porque vas a sufrir de un momento a otro una agresión puedes abandonar la casa durante un plazo máximo de 30 días sin que se considere abandono del hogar, dentro de dicho plazo deberás interponer la correspondiente denuncia contra el agresor.

El resto dejalo en manos de los profesionales que te ayudarán en todo momento a superar este tipo de hechos.

MALTRATO ENTRE FAMILIARES QUE CONVIVEN Y QUE NO

En muchas ocasiones la ley no es justa con todas las circunstancias pero está claro que la ley está para cumplirla y es que el código penal establece una serie de delitos distintos en el caso de que se agreda a un padre o madre o hermano o familiar directo si se convive con él que si no se convive con los mismos. De tal manera que se considera un tipo de violencia llamada violencia doméstica sólo en el caso que se produzca violencia entre familiares que conviven bajo el mismo techo, siendo este castigo mucho más penado que si no conviviesen juntos.

Algo que en simple apariencia debería estar penado de la misma manera ya que no cambia mucho que convivan o no si el caso es que está existiendo violencia entre dos personas, sean quienes sean, cerrajeros Bilbao o trabajadores del metro de Madrid, en las que además existe un vínculo familiar.

Este citado vínculo bien puede ser por adopción o por afinidad directa, estará penado exactamente igual, en este caso el código penal no distingue si un familiar es adoptado del que es realmente de sangre.

A tanto llega esta diferencia que si no existe convivencia no está tipificado como delito sino que tan sólo se considerará una falta. Todo esto tiene un fin y es que la ley no puede sancionar de la misma manera una agresión que se produce en el interior de una familia relativamente estable ya que existe al menos convivencia y el vínculo es superior, a un suceso de agresión entre dos o más personas en las que existe un mero vínculo familiar pero que puede suceder incluso que ni siquiera se conozcan demasiado entre ellos.

¿Cuáles son las penas que se dan por maltrato a los animales? ¡Conócelas en diversos países del planeta!

En el mundo hay diversidad de marcos jurídicos, por lo que en cada país de este planeta hay penas diferentes por los mismos delitos; inclusive acciones que constituyen un delito en un país no lo constituyen en otros, y estas realidades no son una excepción en cuanto al maltrato animal. Los países que castigan esta acción de maltrato y crueldad hacia los animales, por considerarles hechos punibles, los legisladores toman estas posturas para poder proteger de alguna u otra manera la dignidad de los mamíferos que suelen ser maltratados por los humanos.

Con respecto a la penalización del maltrato animal hay algunos países que son pioneros y otros que a pesar de penalizar estas situaciones se encuentran muy por detrás de los líderes de la materia. Hace casi una treintena Francia comenzó a penalizar la crueldad animal, y en este década se han incorporado cada vez más países a esta corriente humanista.

En orden decreciente te mostramos algunos países que penalizan la crueldad hacia los animales hasta con 5 años de encarcelamiento.

  • Perú: Este país de Latinoamérica se encuentra entre los que más fuertemente penalizan el maltrato hacia los animales, con condenas que pueden alcanzar los cinco años; esta condena se alcanza al matar a un animal que se encuentre en cautiverio. Por el maltrato las penas pueden llegar hasta a dos años.
  • El Estado de Nueva York en los Estados Unidos: En el país norteamericano no existe una ley federal que regule de manera unificada esta problemática, sin embargo cada Estado trata el tema de manera diferente, y en este sentido en Nueva York se penaliza por maltratar, torturar o matar a un animal con multas de mil dólares y hasta un año de prisión. Por otro lado, cuando haya sadismo o depravación la multa puede alcanzar los cinco mil dólares americanos y llegar hasta los cinco años de cárcel.
  • Francia: Este país europeo fue uno de los primeros en penalizar el maltrato a los animales, hace ya veintiocho años, pero sólo se aplica a los animales domésticos. En Francia la pena mayor para estos malos tratos es de dos años en la prisión, habiendo multas de hasta treinta mil euros.

CUAL ES EL PERFIL DE UN MALTRATADOR PSICOLÓGICO

La violencia psicológica es un tipo de violencia transparente que no se ve ya que no hay rasguños físicos ni estéticos aunque sí morales y psicológicos, el agresor aprovecha que la víctima siente gran afecto y estima por él incluso aveces sucede que la victima está enamorada del agresor y éste lo que haces es desvalorizar y menospreciar a su víctima.

En la mayoría de las ocasiones los maltratadores se rigen por un perfil parecido o similar, veamos algunos de los puntos que más identifican a este tipo de agresores psicológicos:

En primer lugar podemos afirmar que son personas con un nivel de autoestima muy bajo por debajo de lo normal, cuando agreden psicológicamente a sus víctimas lo que tratan de conseguir es bajarles también a ellas la autoestima para que se sientan equiparados.

Por otro lado son personas con muy poca empatía es decir no son capaces de ponerse en el lugar de los demás llegando a extremos muy egoístas.

Son inseguros y controladores , hacen todo lo posible por saber que hace y donde está su víctima en todo momento, controlan cada paso que dan bien cogiéndoles el móvil, diciéndoles que se hagan una foto para ver si es verdad el sitio en el que dice estar o con quien está…etc.

Tampoco tienen mucha capacidad para la frustración, no son capaces de conseguir un objetivo sin renunciar a él a la mínima posible que ve que no es capaz de conseguirlo.

Otro rasgo muy curioso y que también está presente en la mayoría de estos agresores es que son excesivamente amables a los ojos de los demás y con todo el mundo pero cuando está con su víctima a solas cambia totalmente esta personalidad.

DENUNCIAS POR MALTRATOS FALSOS

La ley ampara ante todo a la mujer en el caso de la violencia de género, es cierto que una mujer tan sólo tiene que llamar al 016 y decir que ha sido víctima de maltratos físicos por su pareja o ex pareja y automáticamente la policía detendrá al presunto agresor y por lo pronto pasará la noche en el calabozo, sin saber si quiera si la mujer tiene razón o miente al declarar dichos hechos, al día siguiente se celebraría un juicio rápido para condenar al hombre en la mayoría de los casos se le concede la libertad pero se establece un plazo determinado para que cumpla la orden de alejamiento, multas y demás sanciones dependiendo de los hechos sucedidos.

Pero no en todas las ocasiones estas denuncias son verdaderas, pero claro el supuesto agresor tiene que demostrar que la denuncia es falsa bien mostrando mensajes de la supuesta víctima reflejando que ésta lo que intentaba es encarcelar a su supuesto agresor o hacerle la vida imposible o demostrando mediante testigos u otras formas de prueba que el supuesto agresor no se encontraba en el lugar de los hechos declarados por la supuesta víctima por lo que ya se refleja la falsedad de la agresión.

En este tipo de casos la persona que declara una denuncia falsa de malos tratos se le impone una multa de hasta unos 3000 euros ademas del resarcimiento por daños y perjuicios a su ex pareja que rondará unos 1000 euros esta cantidad la establecerá el juez según la gravedad de los hechos falseados.

Los horrores de la mutilación genital femenina

Para muchas personas este fenómeno es totalmente desconocido, por cuanto la práctica de la ablación de clítoris es mayormente practicada en África, continente en el cual hay veintiocho países en los que se mutilan los genitales de hasta treinta millones de afectadas. Según la doctora Joso-Thomas de la UNAM en México las mujeres que sufren este cruel destino nunca pueden volver a vivir una vida normal y desarrollarse con comodidad. Esta ginecóloga de origen nigeriano tiene setenta y ocho años y es una defensora de los derechos de las mujeres a no ser víctimas de estas mutilaciones.

Según describe la doctora Koso-Thomas esta práctica es totalmente horrorosa, por cuanto a las niñas que están cercanas a la adolescencia son llevadas hacia los ríos para poder realizar el ritual, luego las acuestan en agua completamente helada con una mitad de su cuerpo desnuda; luego las sostienen con fuerza con sus piernas totalmente abiertas para que la persona que lleva el ritual a cabo proceda a realizar la circuncisión a la niña cortando los labios inferiores de la vagina y el clítoris.

De acuerdo a la doctora los gritos son espeluznantes, el dolor es increíble de acuerdo a lo que demuestran las niñas, y la agonía es solamente comparable con la crueldad de este acto.

Esta doctora ha fundado, junto con un grupo de cerrajeros Tarragona, un grupo para terminar estas mutilaciones femeninas el cual toma estrategias de acercamiento hacia las comunidades donde se lleva a cabo este procedimiento, para poder educar tanto a las niñas como a los encargados de llevar a cabo las circuncisiones de las mujeres. Sin embargo, la doctora no se limita a estas acciones sino que también intenta buscar grupos que ejerzan presión sobre los gobiernos de estos países para que se penalice la práctica de estas escandalosas mutilaciones.

La labor de esta ginecóloga no es la única que se lleva a cabo sino que diversas fundaciones y organizaciones no gubernamentales a nivel internacional luchan para que estas prácticas arcaicas y crueles dejen de llevarse a cabo.