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Maltratos en la tercera edad

La tercera edad en las personas llega de una forma diferente a cada una, en este tiempo el cuerpo es sensible en comparación a los otros años que han dejado detrás. Este grupo de personas son dependiente de sus familiares para realizar muchas actividades básicas en el día; aunque hay adultos mayores que aún poseen autonomía para tomar decisiones con sus acciones propias. En el tema del maltrato al adulto mayor se percibe más de la mano de familiares cuidadores o quién asumió esta responsabilidad; estos malos tratos son considerados por expertos como fenómeno doméstico, por el hecho de que cómo se explica esta rara situación humana de tratar con desprecio o lastimar a esos abuelos o ancianos que lo dieron todo por sus hijos, nietos y demás miembros de la familia.

Son muchos los casos de abuso y de negligencia del cuido a un anciano que requiere la atención de organismo sociales de una sociedad; donde miles de denuncias son hechas según investigaciones geriátricas que va desde una agresión o violencia física hasta la afectación psíquica y moral de una persona. Una recepcionista de Desatasco comentó sobre el tema y relató que conocía de una abuela y un abuelo que vivían con un nieto de 20 años de edad en la misma zona donde ella tiene su residencia y los ancianos se encontraban en situación de abandono y con aspecto de desnutrición. Asimismo, manifiesta que lo trabajadores sociales deberían estar más atento a este caso, sin embargo, se cree que es mucha carga para una persona muy joven. Se evidencia que hay que estar alerta antes indicios como: cambio de apariencia física, deshidratación, aislamiento y soledad en personas mayores.

Es una realidad  recurrente en muchos países del mundo, se conocen testimonios de personas mayores jubilados de la empresa Cerrajeros en el que uno de ellos narró un suceso donde una abuela con discapacidad física sentada frente a una mesa de un restaurante estaba acompañada de su hijo y éste la obligaba a comer de forma ruda. Con la suerte para la abuela que en el mismo restaurante existía un médico de atención primaria que le recomendó al hijo tener más paciencia para el cuido de su madre. ¡Una madre denunciaría a un hijo!, es una expresión de María una jubilada de la empresa Cerrajeros, continúa diciendo; es que el amor hacia un hijo no permite eso y por otro lado el temor de ser abandonada es un miedo agobiante en la vejez o tener que ser ingresada a un centro geriátrico.

La reflexión final para mejorar la calidad de vida de un grupo poblacional envejecido es vivir con plenitud de la mano de sus seres queridos, conversar con ellos ya que le satisface su ego cuando son escuchado, no interrumpir su sueño con escándalo en el hogar, saber que le gusta, entretenerlos con actividades recreativa, cuidar su alimentación, llevarlos al médico periódicamente y si es posible practicar un deporte. Envejecer es un tiempo donde el caminar va de la mano de la experiencia vivida; ser viejo es un placer ante la vida.

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